Llegaba la última semana de prácticas y la melancolía y la tristeza estaban muy presentes en mí. Habían sido unos días maravillosos, en los que viví muchas sensaciones y experiencias, pero sobre todo aprendí mucho, ya no solo en lo referente a conocimientos, si no a ver la vida de otra manera distinta.
En esta semana, fuimos a ver los belenes que hay en algunas zonas de Toledo, como el de la Academia de Infantería, el de la residencia de mayores "Santa Casilda" y el de la Caja Rural. La verdad que estuvo muy bien, sobre todo el de la Caja Rural, ya que al tener los animales reales, los niños podían verlos y escuchar los sonidos que emitían, por lo que disfrutaron mucho.
Llegó el día de las actuaciones de navidad, y todos los/as niños/as participaron de diversos modos, como cantando, bailando y representando un teatro. Mis compañeros y yo también preparamos una actuación, en relación con la programación de los continentes que se llevaba a cabo en el colegio. La actuación consistía en que uno de mis compañeros era Pat el cartero y tenía que entregar la carta que habían escrito los niños del cuidad de Toledo a los reyes magos. Para ello, tenían que pasar por todos los continentes hasta llegar a Europa. Algunos de nosotros éramos los continentes, otros compañeros eran los encargados de levantar las letras del continente correspondiente y otros los reyes magos. Pat finalmente se encontraba con los reyes magos y les entregaba la carta. Tanto alumnos, como profesores como alumnos de prácticas disfrutamos, y eso para mí es lo más importante y gratificante.
La verdad es que intervine en varias actuaciones, la de prácticas, la de del primer ciclo cantando un villancico y finalmente la que tantísimo tiempo estuve preparando con algunos alumnos del tercer ciclo.
Al principio estaba nerviosa, pero sabía que tanto tiempo ensayando solo podía traer buenos resultados y así fue.
Cuando acabaron todas las actuaciones, ya no me pude contener más y me puse a llorar de la emoción, soy así de sensible y eso es algo que no podía cambiar. Aunque no temía lo que había llorado ese día, sino lo que lloraría el viernes, con las despedidas.
El jueves celebramos en el colegio Noche vieja con sus correspondientes uvas y mosto para brindar. El director del colegio junto con una ATE se disfrazaron de Ramón García y de Ana Obregón y dieron las campanadas como si estuviéramos en la Puerta de Sol. Pusieron música en la sala de usos múltiples a modo de guateque y lo pasamos en grande.
El día más temido llegaba, hoy sería un día con muchos sentimientos, tanto de alegría, porque venían los reyes al colegio, como de pena porque llegaban las despedidas. Junto con otros compañeros, nos disfrazamos de reyes magos y de Papa Noel y repartimos los regalos a los niños. Cuando repartimos los regalos, vino la banda de música municipal de Bargas y pudimos disfrutar de un concierto en directo y tanto niños como profesores estuvimos bailando y disfrutando.
Los reyes llegaron para todos en el colegio, incluso para mi debido a que varios niños me hicieron diversos regalos, como cartas, dibujos, una rosa y trabajos que ellos habían realizado en el taller de cerámica.
Cuando acabaron las actuaciones, llevamos a los niños al comedor y al finalizar volvimos a clase.
Llegó el momento que no quería que hubiese llegado pero al fin y al cabo, todo lo que empieza, acaba y mi período de prácticas acababa aquí. Me despedí de mis alumnos y de mis dos tutoras de prácticas les di las gracias por todo lo que habían hecho por mi y nos fuimos a casa.
Aquí acababa una experiencia inolvidable para mí y me gustaría dar las gracias a todas las personas que la han hecho posible.
lunes, 17 de diciembre de 2012
viernes, 14 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 28
El viernes por la mañana empezó muy navideño, sustituyendo el cantajuegos de buenos días por villancicos. La verdad es que se presentaba un viernes muy tranquilo, y en la clase estuvimos leyendo cuentos, tocando diferentes texturas, observando objetos de la vida cotidiana, jugando con los juguetes, etc.
También pusimos incienso en la clase para darle ese toque de armonía y tranquilidad, apenas inexistente en ese colegio.
Los juguetes que tienen son de diversos tipos, los hay sonoros, luminosos, blanditos, más duros, pero ninguno de ellos es peligroso para nuestros chicos.
Mientras estábamos en la clase, a una de mis alumnas, la que se puede mantener de pie, le empezó a dar una crisis y por lo tanto la cogí, la saqué de clase para que darla un paseo por los pasillos del colegio y así mientras que ella andaba se iba despejando hasta que finalmente se le pasó y volvió a su estado normal.
Llegaba la hora del recreo y llevamos a nuestros niños a su zona de recreo, pero yo me tuve que ausentar de nuevo, no por gusto sino por que teníamos que terminar ya de una vez por todas nuestro teatro.
Llegó la hora del comedor y como siempre, los dimos de comer y cuando terminamos volvimos a clase para aseralos y vestirlos.
Terminaba aquí un viernes no muy ajetreado, pero no por ello menos interesante, ya que cada día que pasas en ese colegio, con esos niños, es una experiencia única e inigualable que yo no cambiaría por nada. Es como he dicho muchas veces, no solo los nosotros ayudamos y los enseñamos, sino que también ellos nos enseñan a nosotros y nos ayudan, aunque ellos no lo sepan.
jueves, 13 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 27
Ya estábamos a jueves y a mí se me había pasado la semana sin darme apenas cuenta. Como cada jueves, los niños tenían que ir a la piscina dónde trabajarían con el profesor correspondiente. Cuando llegamos a la piscina, las ATES los estuvieron quitando la ropa y poniéndoles su bañador y el pañal de agua.
El profesor trabajaba 20 minutos con cada uno de ellos, debido a que son niños que tienes que estar constantemente con ellos y no los puedes dejar solos y menos en una piscina. Ese día, sólo estuvieron las niñas, debido a que el otro niño tuvo que ir al médico.
El profesor empezó a trabajar con las niñas que mejor que se desenvolvían en el agua. Mientras trabajaba con una, dejó a la otra en una colchoneta de agua, porque a parte que la puso manguitos y de por sí ella misma flota, no tiene miedo al agua.
En el agua, pude comprobar como se mantienen más tiempo de pie y son capaces de andar, debido a que en el agua la fuerza que tienen que hacer es menor porque su cuerpo pesa menos. Trabaja con ellas poniéndolas de pie, llevándolas a unos chorros, con churros y con cubos de plásticos , los cuales llena de de agua y los vierte sobre ellas a modo cascada.
Lo cierto es que con todos trabaja del mismo modo, ya que no se puede trabajar de otra manera distinta, menos con la niña que tiene la sonda, que al no controlar sus esfínteres, muchas veces defeca en la piscina, impidiendo que se pueda trabajar con ella, por eso es siempre con la última con la que trabaja.
Cuando se acabó la sesión de natación, volvimos a clase y le propuse a la profesora una idea. Como yo ayer estuve decorando la clase con motivos navideños, le dije que podíamos hacer un árbol de navidad con las manos de nuestros alumnos y las nuestras, y cogimos pintura de dedos y con una brocha les pintamos una de las manos y la colocamos en una cartulina a modo de árbol. Al final nos quedó muy bonito y pesar que nos pusimos de pintura verde muy manchados, pero al menos, lo pasamos bien.
Llegó la hora del recreo y mientras la tutora se quedo con ellos en la cristalera, yo me fui a terminar de preparar la actuación de navidad con mis compañeros.
Finalmente, fuimos al comedor y después a clase para asearlos, como siempre, y volver a casa
miércoles, 12 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 26
Una nueva mañana comenzaba en el Cuidad De Toledo. Como cada miércoles, a primera hora tocaba estimulación, por lo tanto esperamos a que llegaran nuestros alumnos para llevarlos allí.
La fisioterapeuta estuvo con el niño, trabajando con él en el colchón de agua. Mientras tanto, mi tutora y yo pusimos de pie a la niña que padece el Síndrome de Soto y entre las dos, intentamos que diera unos pasos, algo que le costaba mucho trabajo ya que no tenía la fuerza suficiente en las piernas y el peso de su cabeza se lo impedía al vencerla hacia delante.
De repente, se empezaron a oír sollozos y llantos. Asustada, me di la vuelta y vi que era el niño que estaba con la fisio. Fui corriendo a ver que era lo que le sucedía y resulta que estaba dormido, que lo que estaba teniendo era una pesadilla. Cuando me dijo eso la fisioterapeuta, me quedé más tranquila y me contó que no era la primera vez que le sucedía, que en otras ocasiones le había pasado lo mismo.
Finalmente, conseguimos despertarlo y estuvimos con él hasta que se tranquilizó, a pesar del sofoco que se había cogido el pobre.
Volvimos a clase, ya que los ATES estaban esperando para cambiar a nuestros niños y nosotras mientras tanto nos quedamos en clase.
A pesar de la decoración de la clase, faltaba un pequeño toque navideño y por eso, le pedí permiso a la profesora y la pregunté si podía adornar la clase. Ella me dijo que por supuesto y coloreé alguno dibujos navideños, realicé un móvil y repartí espumillón por la clase. Cuando acabé, miré la clase y ya se podía sentir esa sensación de navidad en el aula.
Llevamos a los niños a las cristaleras debido a que la hora del recreo estaba muy próxima y estuvimos allí, con ellos. Yo me acerqué a una de mis alumnas, que estaba un poco decaída y empecé a jugar con ella, dando palmas, jugando al cucu-trás y hablándola con diferentes tonos de voz. Lo mejor que me pudo pasar ese día fue que al estar jugando con ella, me sonriera; esa sensación es inexplicable, me sentí de una forma que realmente no se explicar pero que cada vez que la recuerdo, me recorre una sensación de alegría y felicidad tremenda.
Cuando se acabó el recreo, los llevamos al comedor y allí, como siempre, los dimos de comer y regresamos a la clase, dónde los aseamos, los pusimos sus abrigos y bufandas y esperamos a que vinieran a recogerlos.
Terminaba aquí un día especial, al menos para mí, ya que yo iba derrochando felicidad por lo que me había sucedido.
La fisioterapeuta estuvo con el niño, trabajando con él en el colchón de agua. Mientras tanto, mi tutora y yo pusimos de pie a la niña que padece el Síndrome de Soto y entre las dos, intentamos que diera unos pasos, algo que le costaba mucho trabajo ya que no tenía la fuerza suficiente en las piernas y el peso de su cabeza se lo impedía al vencerla hacia delante.
De repente, se empezaron a oír sollozos y llantos. Asustada, me di la vuelta y vi que era el niño que estaba con la fisio. Fui corriendo a ver que era lo que le sucedía y resulta que estaba dormido, que lo que estaba teniendo era una pesadilla. Cuando me dijo eso la fisioterapeuta, me quedé más tranquila y me contó que no era la primera vez que le sucedía, que en otras ocasiones le había pasado lo mismo.
Finalmente, conseguimos despertarlo y estuvimos con él hasta que se tranquilizó, a pesar del sofoco que se había cogido el pobre.
Volvimos a clase, ya que los ATES estaban esperando para cambiar a nuestros niños y nosotras mientras tanto nos quedamos en clase.
A pesar de la decoración de la clase, faltaba un pequeño toque navideño y por eso, le pedí permiso a la profesora y la pregunté si podía adornar la clase. Ella me dijo que por supuesto y coloreé alguno dibujos navideños, realicé un móvil y repartí espumillón por la clase. Cuando acabé, miré la clase y ya se podía sentir esa sensación de navidad en el aula.
Llevamos a los niños a las cristaleras debido a que la hora del recreo estaba muy próxima y estuvimos allí, con ellos. Yo me acerqué a una de mis alumnas, que estaba un poco decaída y empecé a jugar con ella, dando palmas, jugando al cucu-trás y hablándola con diferentes tonos de voz. Lo mejor que me pudo pasar ese día fue que al estar jugando con ella, me sonriera; esa sensación es inexplicable, me sentí de una forma que realmente no se explicar pero que cada vez que la recuerdo, me recorre una sensación de alegría y felicidad tremenda.
Cuando se acabó el recreo, los llevamos al comedor y allí, como siempre, los dimos de comer y regresamos a la clase, dónde los aseamos, los pusimos sus abrigos y bufandas y esperamos a que vinieran a recogerlos.
Terminaba aquí un día especial, al menos para mí, ya que yo iba derrochando felicidad por lo que me había sucedido.
martes, 11 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 25
El día de hoy era el adecuado para salir a dar un paseo. En otras entradas anteriores, ya he comentado que la actividad de dar un paseo es obligatoria, para que los niños vean lo que tienen a su alrededor y puedan observar y manipular el entorno que les rodea. Estuvimos paseando por la zona del barrio de Santa María de Benquerencia y de repente se empezó a levantar mucho aire y volvimos a clase, para evitar que los niños se pusieran malitos.
Como todos los días, pusimos el cantajuegos inicial de cada mañana y pusimos el día de la semana que era, el tiempo que hacía, que había para comer...
De repente, llegó la A.L a la clase y les estuvo contando un cuento sobre la navidad. Al principio empezó a relatarlo sin más, pero de repente, se le ocurrió ponerse un gorro de Papa Noel y una barba y así meterse más en el papel. Cuando se puso los complementos, dos de las niñas que estaban escuchando el cuento, la miraron de una manera distinta, notando que algo había cambiado y gesticularon una pequeña mueca sonriente.Visto lo sucedido, les pusimos el gorro a las alumnas que habían notado el cambio y las situamos en frente de un espejo, para ver cual era su reacción. Una de ellas no se notaba nada raro mientras la otra se miraba en el espejo y se veía que tenía algo en la cabeza y finalmente, levantó la mano y se quitó el gorro, dándose cuenta de que estaba distinta a la primera vez que se había mirado al espejo.
Los ATES llegaron a clase y se llevaron a los niños para cambiarlos y cuando estuvieron cambiados, los llevamos a las cristaleras.
Ese recreo yo no pude estar con ellos debido a que me tenía que marchar a ensayar con mis compañeros de prácticas la actuación de navidad.
Al acabar el recreo, llevamos a los niños al comedor y cuando terminamos, volvimos a clase para asearlos y finalmente volver a casa.
lunes, 10 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 24
Una nueva semana comenzaba, después de haber tenido unos días de descanso, que me vinieron muy bien para mentalizarme y para pensar alguna actividad para hacer con ellos.
La jornada de hoy comenzaba con estimulación, por lo tanto llevamos a los niños a la sala correspondiente. Es una sala muy grande y a la vez acogedora y tiene una gran cantidad de materiales para trabajar con los niños como colchonetas, un colchón de agua, una piscina de bolas, una pantalla táctil que al tocarla cambia de color, bipedestadores, una rampa pequeña junto con escaleras protegidas con barrotes, etc.
La verdad es que estaba muy bien equipada y había muchísimos materiales para poder trabajar de muchas formas con nuestros alumnos.
Mientras la fisioterapeuta estaba dando un masaje al niño, yo me quedé en las colchonetas con mis dos niñas y allí se estuvieron estirando, las levantamos para que andaran un poquito con nuestra ayuda, le pusimos una bola de luces para ver si la atendían, etc. Cuando terminamos, volvimos a clase porque la hora de los cambios se acercaba. Como ya he dicho antes, es todo muy rutinario y todo está establecido en franjas de tiempo.
El recreo se establece en una zona llamada las cristaleras, y allí están todos los niños que no pueden andar o que andan con mucha dificultad. Con ellos, están las tutoras y alguna A.L que los cuenta algún cuento.
Después del recreo, fuimos de guardia a otra clase del ciclo de pequeños, y estuvimos trabajando con los pinchitos. El objetivo era que pusieran los pinchitos de un mismo color sobre el tablero, y ver si así eran capaces de diferenciar los colores y las formas, ya que algunos eran más grandes que otros. Pude comprobar que mientras alguno de los alumnos lo intentaba, aunque fuera sin éxito, otros ni siquiera lo intentaban. Finalmente, la única chica que estaba trabajando, con nuestra ayuda, pudo separarlos por colores y por formas.
Llegaba la hora del comedor y le pregunté a la profesora si podía dar de comer a la niña con la que estaba ella, y me dijo que sí, que no había ningún problema.
Al volver a clase, aseamos a nuestros alumnos y esperamos a que vinieran a por ellos. Así concluía mi segundo día en esta clase, en la cual estaba super contenta y emocionada, a pesar de mis nervios iniciales.
La jornada de hoy comenzaba con estimulación, por lo tanto llevamos a los niños a la sala correspondiente. Es una sala muy grande y a la vez acogedora y tiene una gran cantidad de materiales para trabajar con los niños como colchonetas, un colchón de agua, una piscina de bolas, una pantalla táctil que al tocarla cambia de color, bipedestadores, una rampa pequeña junto con escaleras protegidas con barrotes, etc.
La verdad es que estaba muy bien equipada y había muchísimos materiales para poder trabajar de muchas formas con nuestros alumnos.
Mientras la fisioterapeuta estaba dando un masaje al niño, yo me quedé en las colchonetas con mis dos niñas y allí se estuvieron estirando, las levantamos para que andaran un poquito con nuestra ayuda, le pusimos una bola de luces para ver si la atendían, etc. Cuando terminamos, volvimos a clase porque la hora de los cambios se acercaba. Como ya he dicho antes, es todo muy rutinario y todo está establecido en franjas de tiempo.
El recreo se establece en una zona llamada las cristaleras, y allí están todos los niños que no pueden andar o que andan con mucha dificultad. Con ellos, están las tutoras y alguna A.L que los cuenta algún cuento.
Después del recreo, fuimos de guardia a otra clase del ciclo de pequeños, y estuvimos trabajando con los pinchitos. El objetivo era que pusieran los pinchitos de un mismo color sobre el tablero, y ver si así eran capaces de diferenciar los colores y las formas, ya que algunos eran más grandes que otros. Pude comprobar que mientras alguno de los alumnos lo intentaba, aunque fuera sin éxito, otros ni siquiera lo intentaban. Finalmente, la única chica que estaba trabajando, con nuestra ayuda, pudo separarlos por colores y por formas.
Llegaba la hora del comedor y le pregunté a la profesora si podía dar de comer a la niña con la que estaba ella, y me dijo que sí, que no había ningún problema.
Al volver a clase, aseamos a nuestros alumnos y esperamos a que vinieran a por ellos. Así concluía mi segundo día en esta clase, en la cual estaba super contenta y emocionada, a pesar de mis nervios iniciales.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 23
Llegaba el miércoles por la mañana, y mis nervios estaban en aumento. Hoy era el día de cambiarme a una clase totalmente distinta a la que estaba y la verdad, sentía un poco de miedo no por nada en especial, sino porque pensaba que no iba a ser capaz de hacerlo bien. Cuando llegué al colegio, mis compañeros de prácticas y yo, fuimos a una reunión de ciclo, en la cuál se estuvo hablando de la actuación de navidad y de la búsqueda del medio de transporte más adecuado para su situación, ya que están en sillas de ruedas.
Al salir de la reunión, mi nueva tutora estaba allí, esperándome y pasamos a ver la clase. El clima era muy acogedor y tenía una decoración muy llamativa, lo que es necesario para intentar captar la atención de los niños, ya que ellos responde con la mirada a esa serie de estímulos al no poder hablar. Llegaban las 10 y los niños venían con su acompañante correspondiente.
La profesora me estuvo explicando que cada niño tenía su sitio asignado en la clase y cuando los colocamos, los quitamos sus abrigos y bufandas para poder trabajar mejor.
En la clase, trabajan de un modo muy rutinario poniendo un cantajuegos inicial de "Buenos Días", les enseñamos lo que hay hoy para comer, ponemos el día de la semana y el tiempo que hace, etc.
Esta clase está compuesta por 5 niños, de los cuales 4 son niñas y el otro un niño. De las 4 niñas, solamente una es capaz de caminar, pero tiene puesto un casco protector, por si se cae, que no se golpeé en la cabeza.
A continuación, voy a explicar brevemente lo que tiene cada uno de los niños, aunque hay casos en los que no se sabe muy bien lo que realmente les pasa.
El niño, el único que hay, tiene una parálisis cerebral causada por una meningitis que le dio a los 39 días de haber nacido. Otra de las niñas, tiene Síndrome de Soto y Síndrome de Lennon, por lo que tiene la cabeza muy grande en proporción al cuerpo, lo que la hace vencerse hacia delante cuando intenta caminar. La verdad que la historia de esta alumna es bastante trágica, porque inicialmente, ella era capaz de jugar, quitarse el abrigo, ponerse de pie y caminar y a raíz de una serie de ataques epilépticos, ha ido perdiendo esas capacidades de autonomía y ya no puede hacer nada ella sola.
Otra de las alumnas, igual tiene parálisis cerebral, con algún problema en el estómago, debido a que la dan de comer por sonda. Mientras el resto de niños de la clase, te buscan con la mirada e intentan establecer contigo un contacto, esta niña evita totalmente tener un contacto con los demás y cuando la tocas la mano para dar palmas, por ejemplo, se pone muy nerviosa y esconde las manos.
La única niña que puede andar, también presenta parálisis cerebral, pero en este caso atáxica, ya que aunque con dificultades, puede andar.
Finalmente, la otra niña que tenemos en clase, padece parálisis cerebral, aunque aún no ha diagnosticado de que tipo.
Cuando terminamos de hacer lo que os he contado previamente (cantajuegos, días de la semana, etc.) fuimos a ensayar la actuación de navidad. Como yo ya había estado antes con mi otra tutora, ya sabía lo que tenían que hacer y como debían colocar a los niños.
Finalizado el ensayo, fuimos al comedor, y en este caso si que los teníamos que dar de comer, ya que ellos no son autónomos.
Al terminar de darlos de comer, volvimos a clase para asearlos (los peinamos, los lavamos las manos con toallitas húmedas,los lavamos los dientes con bastoncillos de glicerina y los echamos colonia)
Estuvimos esperando a los acompañantes a que vinieran a por ellos y nos fuimos a casa.
Así acababa mi primer día con mis nuevos alumnos, y que me gustaría mencionar una frase que la leí en la clase, puesta en un cartel y me llegó directamente al corazón. La frase es: "Aunque no hablemos, tenemos corazón".
Al salir de la reunión, mi nueva tutora estaba allí, esperándome y pasamos a ver la clase. El clima era muy acogedor y tenía una decoración muy llamativa, lo que es necesario para intentar captar la atención de los niños, ya que ellos responde con la mirada a esa serie de estímulos al no poder hablar. Llegaban las 10 y los niños venían con su acompañante correspondiente.
La profesora me estuvo explicando que cada niño tenía su sitio asignado en la clase y cuando los colocamos, los quitamos sus abrigos y bufandas para poder trabajar mejor.
En la clase, trabajan de un modo muy rutinario poniendo un cantajuegos inicial de "Buenos Días", les enseñamos lo que hay hoy para comer, ponemos el día de la semana y el tiempo que hace, etc.
Esta clase está compuesta por 5 niños, de los cuales 4 son niñas y el otro un niño. De las 4 niñas, solamente una es capaz de caminar, pero tiene puesto un casco protector, por si se cae, que no se golpeé en la cabeza.
A continuación, voy a explicar brevemente lo que tiene cada uno de los niños, aunque hay casos en los que no se sabe muy bien lo que realmente les pasa.
El niño, el único que hay, tiene una parálisis cerebral causada por una meningitis que le dio a los 39 días de haber nacido. Otra de las niñas, tiene Síndrome de Soto y Síndrome de Lennon, por lo que tiene la cabeza muy grande en proporción al cuerpo, lo que la hace vencerse hacia delante cuando intenta caminar. La verdad que la historia de esta alumna es bastante trágica, porque inicialmente, ella era capaz de jugar, quitarse el abrigo, ponerse de pie y caminar y a raíz de una serie de ataques epilépticos, ha ido perdiendo esas capacidades de autonomía y ya no puede hacer nada ella sola.
Otra de las alumnas, igual tiene parálisis cerebral, con algún problema en el estómago, debido a que la dan de comer por sonda. Mientras el resto de niños de la clase, te buscan con la mirada e intentan establecer contigo un contacto, esta niña evita totalmente tener un contacto con los demás y cuando la tocas la mano para dar palmas, por ejemplo, se pone muy nerviosa y esconde las manos.
La única niña que puede andar, también presenta parálisis cerebral, pero en este caso atáxica, ya que aunque con dificultades, puede andar.
Finalmente, la otra niña que tenemos en clase, padece parálisis cerebral, aunque aún no ha diagnosticado de que tipo.
Cuando terminamos de hacer lo que os he contado previamente (cantajuegos, días de la semana, etc.) fuimos a ensayar la actuación de navidad. Como yo ya había estado antes con mi otra tutora, ya sabía lo que tenían que hacer y como debían colocar a los niños.
Finalizado el ensayo, fuimos al comedor, y en este caso si que los teníamos que dar de comer, ya que ellos no son autónomos.
Al terminar de darlos de comer, volvimos a clase para asearlos (los peinamos, los lavamos las manos con toallitas húmedas,los lavamos los dientes con bastoncillos de glicerina y los echamos colonia)
Estuvimos esperando a los acompañantes a que vinieran a por ellos y nos fuimos a casa.
Así acababa mi primer día con mis nuevos alumnos, y que me gustaría mencionar una frase que la leí en la clase, puesta en un cartel y me llegó directamente al corazón. La frase es: "Aunque no hablemos, tenemos corazón".
martes, 4 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 22
El día de hoy iba a estar muy interesante porque nos íbamos de excursión al museo del ejército.
Los niños llegaron a las 10 y rápido fuimos a coger el autobús. Una vez que montamos todos, pude comprobar que al ser tantos, estábamos muy apretados ya que era el autobús urbano de Toledo, y en él iban otros pasajeros, como personas mayores, estudiantes y una mujer embarazada. De repente, veo que se levanta uno de nuestros niños, se dirige hacia la mujer embarazada y la cede su sitio. Al ver tan bonito gesto me quedé sorprendida y le dije que estaba muy bien lo que había hecho. Lo mismo pasó con la señora mayor, que al verla otro de nuestros chicos, la dejó que se sentase en su sitio. Estos comportamientos y actitudes, aunque no vengan en los libros de texto, son más importantes ya que son los que nos forman como personas.
Cuando llegamos, estaban los militares por la zona y los niños al verlos se asustaron, porque se pensaban que se los iban a llevar a la cárcel. A mi me hizo mucha gracia cuando me llegó uno de ellos y me dijo: "Seño, yo me he portado bien todos los días, pero ayer me porté un poquito mal y mi mamá me dijo que iban a venir a por mí los malos, ¿me proteges para que no me lleven?" Al verlo con esa carita de pena, le dije que yo les decía a los malos que se fueran, pero me tenía que prometer que se iba a portar ya siempre bien.
Entramos al museo, y nos dividimos por grupos para realizar la visita. Mientras el primer grupo visitaba el museo, el otro iba al taller a realizar un caleidoscopio. A nosotros nos tocó entrar en el taller, y había que cumplir una serie de normas como estar en silencio, portarse bien, no tocar las obras, porque son muy antiguas y se pueden deteriorar.
Cuando acabamos el taller, nos fuimos a visitar el museo y vimos algunas armas de la época, personajes importantes, trajes, etc.
Cuando acabamos, volvimos al colegio y nos fuimos a casa.
Los niños llegaron a las 10 y rápido fuimos a coger el autobús. Una vez que montamos todos, pude comprobar que al ser tantos, estábamos muy apretados ya que era el autobús urbano de Toledo, y en él iban otros pasajeros, como personas mayores, estudiantes y una mujer embarazada. De repente, veo que se levanta uno de nuestros niños, se dirige hacia la mujer embarazada y la cede su sitio. Al ver tan bonito gesto me quedé sorprendida y le dije que estaba muy bien lo que había hecho. Lo mismo pasó con la señora mayor, que al verla otro de nuestros chicos, la dejó que se sentase en su sitio. Estos comportamientos y actitudes, aunque no vengan en los libros de texto, son más importantes ya que son los que nos forman como personas.
Cuando llegamos, estaban los militares por la zona y los niños al verlos se asustaron, porque se pensaban que se los iban a llevar a la cárcel. A mi me hizo mucha gracia cuando me llegó uno de ellos y me dijo: "Seño, yo me he portado bien todos los días, pero ayer me porté un poquito mal y mi mamá me dijo que iban a venir a por mí los malos, ¿me proteges para que no me lleven?" Al verlo con esa carita de pena, le dije que yo les decía a los malos que se fueran, pero me tenía que prometer que se iba a portar ya siempre bien.
Entramos al museo, y nos dividimos por grupos para realizar la visita. Mientras el primer grupo visitaba el museo, el otro iba al taller a realizar un caleidoscopio. A nosotros nos tocó entrar en el taller, y había que cumplir una serie de normas como estar en silencio, portarse bien, no tocar las obras, porque son muy antiguas y se pueden deteriorar.
Cuando acabamos el taller, nos fuimos a visitar el museo y vimos algunas armas de la época, personajes importantes, trajes, etc.
Cuando acabamos, volvimos al colegio y nos fuimos a casa.
lunes, 3 de diciembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 21
Daba comienzo una semana que no iba a ser muy larga pero si muy emotiva, debido a que llegaba el momento de rotar con la otra clase.
Comenzaba con una reunión precedida por un tutor de prácticas de nuestra facultad. Durante la reunión, una de las profesoras del centro hace hincapié sobre las pautas que debemos seguir los alumnos en las clases y los criterios de evaluación que deben seguir los tutores para nuestra evaluación. Lo que debemos hacer es una observación participante ya que debemos interactuar y ayudar en medida de lo posible. También se planteó si la mención elegida, en un futuro, nos va a ser útil o va a ser "estar especializado en todo y a la vez en nada".
El hecho de hacer las prácticas en un colegio ordinario y en otro específico es para ver las dos realidades, aunque desde mi punto de vista, me parece inadecuado que la facultad elija dónde tenemos que hacer las prácticas debido a que es nuestro futuro y nosotros deberíamos hacerlas donde quisiésemos.
El tutor no estuvo informando que es la consejería la que no está de acuerdo en que hagamos las prácticas los dos años en el colegio especial.
Damos nuestra opinión sobre lo que pensamos del centro y sobre nuestras experiencias aquí vividas.
Finalizada la reunión, volví a clase y allí estaba la profesora, regañando a los chicos por sus actitudes ante el fútbol. Al no ser la primera vez que sucede, les avisa y les dice que a la próxima discursión que tengan por este tema, se quedan sin jugar hasta que acabe el curso.
Llegaba la hora de redactar las noticias del periódico, y yo me puse con dos de los chicos de mi clase a redactarla. El tema que le había tocado era el Borril, por lo que tenían la información reciente.
Llegó la hora del recreo y me tuve que ir a reunirme con mis compañeros de prácticas, ya que nosotros también estábamos preparando una actuación de navidad.
Terminado nuestro ensayo, me fui a mi clase a recoger a mis niños para llevarlos al comedor. Cuando terminaron de comer, se asearon y volvimos a clase a recoger las cosas para irnos a casa.
viernes, 30 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 20
Hoy llegaba un viernes de esos que se nota que se acerca el fin de semana, y las ganas de trabajar de nuestros alumnos estaban ya de fin de semana.
Empezamos haciendo un repaso de lo que habíamos visto el día anterior en el Borril, de las plantas y de los animales más característicos de la zona y les pedimos que nos hicieran un dibujo con lo que más les había gustado de la visita. En todos los dibujos aparecía la cervatilla Blanquita, a la que habían dado de comer. A continuación, cuando terminaron de hacer los dibujos, estuvimos haciendo un dictado con los alumnos más avanzados, mientras que con el resto, estuvimos leyendo y repasando las consonantes que ya habían sido vistas.
De repente, llamaron a la clase y tuve que salir a ensayar el baile de la actuación de Navidad. Cada día que pasaba estaba más contenta y más orgullosa del trabajo que estaban haciendo, y sobre todo me sentía bien conmigo misma, ya que me propuse un objetivo y tenía que conseguirlo fuese como fuese.
Me gustaba mucho bailar con mis chicos porque se veía una clara muestra de compañerismo entre ellos, ya que se ayudaban los unos y los otros para conseguir entre todos que saliera genial, debido a que esta actividad en cooperativa y si falla uno, fallamos todos.
Acabada nuestra hora de ensayo, volvimos a la clase y los alumnos estaban elaborando unos christmas para el concurso que iban a hacer. Cada uno eligió el modelo que más le gustó y lo decoró y adornó a su manera, y finalmente quedaron todos preciosos. Utilizaron diversos materiales con diferentes texturas y colores llamativos con el objetivo de que el suyo fuera el más bonito.
Cuando terminaron la actividad, salieron al recreo y estuvieron jugando como suelen hacer siempre, cada uno con lo que más le gusta. La verdad es que da gusto pasear por el recreo y ver como los niños se lo pasan tan bien y a pesar de los problemas que tienen, son muy felices y son capaces de transmitir a los demás esa felicidad con tan solo una sonrisa. Es algo que por muy detallado que lo intente explicar, si no lo vives, es imposible de comprenderlo.
Finalizado el recreo, fuimos a hacer de apoyo a la clase de pequeños, que tenían que ensayar la actuación de navidad. En esas clases nunca sobra gente, porque aunque sean pocos niños, tienes que tener 1000 ojos porque no paran quietos y como la mayoría son deficientes motrices, hay que tener mucho cuidado y estar pendientes de ellos para que no se caigan ni se hagan daño.
La hora de comer se acercaba y estuvimos recogiendo las cosas para ir al comedor. Mi tutora y yo teníamos que ir a recoger a nuestros chicos que estaban en clase de música y fuimos al comedor. Una vez allí, cada cual se sentó en su sitio y se dispuso a comer. Cuando acabaron, recogieron su plato y fueron a asearse para volver a casa y descansar después de una dura semana.
El fin de semana se acercaba y tocaba descansar, tanto ellos, como mi tutora y yo.
jueves, 29 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 19
Hoy era un jueves especial, en el que la ilusión y
la alegría estaban presentes, tanto en niños como en profesores al verlos tan
contentos, ya que nos íbamos de excursión al Borril. Éste se encuentra en el
municipio de Polán y se trata de un parque natural, en el que hay diversidad de
especies de animales y talleres en los que poder trabajar.
Nos montamos en el autobús y los niños se
comportaron correctamente, debido a que
cada uno permaneció en su asiento, junto a su compañero sin levantarse ni
molestar.
Cuando llegamos, entramos primero a ver las aves, y
estuvimos viendo gallinas, pavos, palomas de distintas clases.
A continuación, estuvimos en la zona de los anfibios
y reptiles, dando de comer a algunos animales, incluso cogiéndolos y
acariciándolos porque se dejaban.
El parque era inmensamente grande, y fuimos a ver a
los gamos, los ciervos, las cabras, los jabalíes, etc.
Había también una especie de salas, con unas
cristaleras, en las que estaban los conejos y los lobos, en su madriguera, que
tenía salida al exterior para que pudieran salir y entrar cuando quisieran,
pero sin que se pudieran escapar.
Los niños disfrutaron mucho con una cervatilla que
se llamaba Blanquita, y era muy dócil y se podía acariciar y dar de comer.
Cuando terminamos la ruta por el parque, hicimos un
pequeño descanso para tomar el almuerzo y pasar a los talleres.
Como ya he dicho antes, había talleres de arcilla,
en el que los alumnos podían elegir la huella del animal que más les hubiera
gustado del Borril y hacerla con arcilla. Había otro taller que era de perfumes
naturales y finalmente uno de sales aromáticas, que fue en el que entramos
nosotros.
Había varios cubos con sal gorda y cada niño se
tenía que poner en un cubo y rayar tiza del color que cada uno quisiera, sin
repetir el color que habían elegido sus compañeros, para luego intercambiar las
sales.
Cuando acabaron de rayar las tizas, la monitora echó
esencia de lavanda en cada uno de los cubos, para darlos aroma. En unas
bolsitas que había, y con la ayuda de un embudo, fueron echando las sales según
el orden que ellos querían, para que les quedara a su gusto. Una vez terminado este paso,
graparon la bolsita y en una tarjeta, cada niño puso lo que quiso, por ejemplo
su nombre, la fecha, un pequeño dibujo, etc.
Finalizado el taller, fuimos a un aula comedor donde
comimos y volvimos al colegio.
Nos regalaron de recuerdo miel casera y unos libros
sobre la flora y fauna de la zona.
La verdad es que disfruté mucho de la excursión,
tanto o más que los niños.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 18
El miércoles comenzaba con una reunión de claustro,
en la que tenían que elegir a los miembros de consejo escolar. Esta elección se
realiza cada dos años y la votación es realizada por los profesores y los jefes
de estudios del centro. Se presentan los candidatos que quieren optar al cargo
y se realizan las votaciones.
Como cada miércoles, los niños tenían jardinería, lo
que supone reciclar el cartón, dar de comer a los animales, regar las plantas,
barrer las hojas del patio y echar abono a las plantas trasplantadas recientemente.
El profesor de jardinería les deja poner música en
la clase, para crear un clima más cálido de trabajo y que los niños se sientan
más cómodos y trabajen mejor.
Mis alumnos con los que practicaba el baile de la
actuación de navidad vinieron a buscarme y fuimos a seguir ensayando y
avanzando con lo que teníamos que hacer.
El baile estaba quedando muy bien a pesar de que
hubiera algunos pasos complicados pero yo confiaba en ellos y estaba segura que
lo iban a hacer bien, por el simple hecho del esfuerzo que estaban haciendo.
Cuando acabamos nuestro tiempo de ensayo, nos fuimos
de guardia a una de las clases del ciclo de pequeños, en la que estuvimos haciendo
los trajes para la actuación de navidad y los niños estuvieron trabajando
haciendo dibujos, con los juguetes, y con las cosas que a ellos les apeteciera.
Después de acabar la guardia, los niños salieron al
recreo y como siempre, estuvieron jugando y descansando. Aunque ahora que me
acuerdo, jubo un pequeño problema debido a que a un chico le quitaron el móvil
pero finalmente se lo acabaron devolviendo.
Llegaba la
hora del comedor y después de este nos fuimos a casa.
Así acababa un miércoles realmente tranquilo, sin
ningún ajetreo.
martes, 27 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 17
Llegaba el martes y los profesores del centro y los
alumnos de prácticas nos reunimos para abordar diversas cuestiones, como las
que he citado en entradas anteriores, es decir, actuaciones de navidad,
próximas excursiones, etc.
Cuando acabamos, cada uno nos fuimos a nuestra clase
correspondiente a trabajar con nuestros niños.
Empezamos la mañana estudiando y repasando el Euro,
con el valor, el color, el tamaño y la forma de sus correspondientes monedas y
billetes. Vimos que cuanto mayor es el valor de la moneda o billete, más grande
es su tamaño.
Visto esto, la profesora y yo les preguntamos a los
niños algunas cuestiones, como por ejemplo: ¿Cuántas monedas de 2 y 1 céntimos
necesito para tener 5 céntimos? Entones los niños nos tenían que decir las
posibles opciones que había para conseguir 5 céntimos con esas monedas. Al
principio les costó un poco, porque ellos suelen trabajar las matemáticas con
objetos físicos y para resolver este problema, tenían que hacer los cálculos mentalmente,
sin presencia de ningún objeto.
La mayoría de ellos sabía responder a los problemas,
pero sin embargo, había un niño que presentaba dificultades a la hora de
comprender que 10 céntimos, eran dos monedas de 5 céntimos.
La actividad que les propuse yo fue un mercadillo,
en el cual uno de los alumnos era el cajero y los demás los clientes que iban a
comprar. A cada uno les asignamos su dinero y tenían que realizar las compras y
estar pendientes a la hora de pagar y a la hora de que los devolvieran el
cambio, porque al final de las compras se hacía un recuento entre lo que tenían
inicialmente y lo que habían gastado y mirar si lo que les había sobrado
coincidía con lo que realmente tenían que tener.
Comprobamos que mientras algunos habían salido
perjudicados, otros habían salido beneficiados, pero para ser la primera vez
que lo hacían, no estuvo nada mal.
Como estuvimos trabajando con el Euro, pasamos a
nuestro proyecto “Viaje por Europa” y vimos
cuales de los países que habíamos estudiado usaban el euro y cuáles no, y el
único que utilizaba una moneda distinta era Gran Bretaña que en vez de usar el
euro, tenía la libra.
Posteriormente, con los alumnos que tienen un nivel
inferior, estuvimos trabajando la “T”. Cuando acabamos, salimos al recreo.
Después del recreo, ensayamos el baile para la
actuación de navidad que ya iba saliendo bastante mejor, lo que hizo que yo me
pusiera muy contenta y transmitir esa emoción a los chicos, para motivarlos. Todo
iba bien hasta que una chica y un chico del baile, que son pareja, se pusieron
a regañar, a dar voces y a tirar cosas. Yo me puse un poco nerviosa ante esa
situación, pero como eran más mayores y el motivo por el que estaban en el
centro era por su situación familiar, pude hablar con ellos de una manera más
comprensiva y hacerlos entrar en razón. Finalmente todo quedó solucionado y nos
fuimos al comedor.
Cuando terminaron de comer, se asearon como hacen
habitualmente, recogieron la clase y nos fuimos a casa.
lunes, 26 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 16
Una nueva semana comenzaba y como las anteriores,
venía cargada de nuevas emociones y sensaciones.
La profesora de lavandería me pidió como favor si
podía ir a su clase a ensayar los villancicos con sus alumnos, y yo fui encantada,
ya que todos y cada uno de ellos son encantadores al igual que la profesora.
Después de estar cantando varios, el final elegimos uno y fue el que estuvimos
ensayando para la actuación de navidad.
Llegaba la hora de ir a clase con mis alumnos y
trabajar, pero antes les dejamos tiempo para que nos contaran sus experiencias
y los que habían hecho el fin de semana.
Dado este pequeño descanso, comenzamos la clase.
Empezamos primero con matemáticas, y lo que los niños tenían que hacer era
decir cómo se leían los números que yo ponía en la pizarra y luego hacerlo a la
inversa. Como en mi clase hay diversos niveles, la tutora trabajaba con dos de
los niños, mientras yo me encargaba del resto. Los números eran de tres cifras
y hasta el 150.
A continuación, les puse una serie de números, de la
cual tenían que rodear el mayor y diferenciar entre el signo de mayor y menor.
Después les puse unas sumas y cuando terminaron de
hacerlas, se las corregí y pasamos a la asignatura de lengua.
En lengua, estuvimos haciendo hincapié en la ortografía,
repasando los sonidos “ce”, “que”, “ci” y “qui”, debido a que tienen algunas
dificultades para adquirir este aprendizaje.
Cuando repasamos, estuvieron haciendo en sus cuadernillos
ejercicios para llevar a la práctica lo que habíamos repasado previamente. La verdad
es que hicieron los ejercicios muy bien, ya que aunque a ellos les cueste más y
tengan más dificultades, ponen mucho empeño y se esfuerzan mucho, por lo que
consiguen llevar a cabo y conseguir los objetivos que tienen que alcanzar.
Después de haber trabajado tanto, pasamos a hacer un
poco de manualidades y nuestro proyecto era hacer una Gioconda a nuestro gusto.
Estuvimos eligiendo como queríamos que fuera, su color de pelo, su tono de
piel, el color de sus labios, sus ojos, cejas, es decir, todos sus rasgos
faciales. Cuando ya lo teníamos elegido, nos pusimos a recortar revistas y a
hacer pequeños recortes para llevar a cabo nuestro collage.
Acabada la hora de clase, salieron al recreo y allí
estuvieron jugando y descansando, cada uno a su manera: unos jugando al fútbol,
otros paseando, escuchando música, etc.
Después del recreo fueron a comer y cuando
terminaron, fueron a asearse y a recoger las cosas para volver a casa.
Así acababa el lunes de esta nueva semana de
prácticas.
viernes, 23 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 15
Llegaba el viernes, lo que significaba que se acaba otra
semana y yo sin apenas darme cuenta. Es cierto eso que dicen que cuando
disfrutas, el tiempo se pasa volado.
Hoy tocaba salida por la zona, algo que es
obligatorio hacerlo una vez todas las semanas, según el día que tenga cada
clase asignado. El objetivo de estas salidas es conocer el entorno de la zona,
ir a centro comerciales a realizar actividades de ocio, comprar, ir a supermercados, a cafeterías o a
zonas recreativas para llevar una vida normalizada como cualquier persona, y
aprender normas de conducta cómo comportarse bien, saber estar y crear ámbitos
de integración, respeto, compañerismo, entre otros.
Hoy tocaba paseo para conocer los parques de la zona
y ver las tiendas y tipos de establecimientos que por allí había. Estuvimos
disfrutando mucho porque la verdad es que estos niños son muy curiosos y ponen
mucho más interés que una persona “normal” cuando, por ejemplo damos un paseo,
salimos a dar un paseo, pero ellos están constantemente pendientes de todo,
preguntando y mostrando curiosidad e interés por aquello que les rodea.
Finalizado el paseo, volvimos al colegio a la sala
de video y estuvimos viendo un documental tranquilamente, y descansando, debido
a que algunos de los chicos se cansan muy rápido debido a sus características
físicas.
Después, fuimos a preparar la actuación de navidad,
que estaba quedando bastante bien, porque cuando las personas ponen interés,
ganas, motivación e ilusión, es imposible que las cosas salgan mal.
A continuación, como todos los viernes, emitieron un
nuevo programa de radio y cada alumno representó su sección y cuando llegó la
hora de las dedicaciones, uno de los alumnos de mi colegio me dedicó una
canción, lo que me agradó y me emocionó muchísimo.
Llegaba la hora de comer y de volver a casa, a
descansar después de una dura semana.
jueves, 22 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 14
La mañana empezaba con un poco de ajetreo causado
por las preparaciones de navidad. El tiempo se echaba encima y teníamos que ir
terminando ya, debido a que los jurados del concurso de belenes se podían pasar
en cualquier momento y tenía que estar todo listo.
Llegaba la hora de ir a clase a preparar las cosas
porque en cinco minutos llegarían nuestros niños.
El día de hoy estaba cargado de actividades y
comenzamos haciendo un repaso de las consonantes “c”, “z” y “qu” para
diferenciar los sonidos (ca, za, ce, que, ci, qui, zo, co, zu, cu). También estuvimos viendo el
singular y el plural de las palabras acabadas en z y pudimos comprobar, tanto
la tutora como yo , que algunos eran capaz de hacerlo correctamente, mientras
otros presentaban algunas dificultades.
Por otro lado, también estuvimos viendo cuando se
utilizan las mayúsculas (después de punto, al inicio de frase, cuando es nombre
propio…) Repasadas las mayúsculas, dimos una vuelta por nuestro mapa de Europa,
y viendo algunos países de la comunidad europea para que los alumnos, al ver la
bandera supieran de que país se trata y cuál es su capital.
Planteamos una actividad que era la siguiente: el
alumno se tenía que posicionar delante del mapa y nosotras la decíamos el
nombre de un país y tenía que señalar la bandera correspondiente. Lo que
hicimos a continuación, para complicar un poquito la actividad, fue decirlos la
capital y ellos tenían que decirnos a que país se correspondía esa capital y
cuál era su bandera. Si veíamos que el alumno tenía dificultades, le decíamos a
alguno de sus compañeros que saliera a ayudarlo y así, evitar que se agobiara y
se sintiera presionado y fomentando un aprendizaje cooperativo.
El último repaso que hicimos fue diferenciar cuando
se escribe “b” y “v” y entre “bl” y
“br”.
Como algunos alumnos de mi clase no están tan
avanzados, estuvieron haciendo ejercicios de grafomotricidad y repasando la
“p”.
Llegaba la hora del recreo y la verdad es que hoy se lo tenían más que merecido por
todo lo que habían trabajado.
Acabado el recreo, fuimos de apoyo a la clase de
deficientes motrices y estuvimos ensayando los villancicos de navidad.
Cuando acabamos, nuestros alumnos y nosotras fuimos
a la sala de profesores, que es el lugar en el que se reúnen los chicos para
elaborar las noticias del periódico y allí estuvimos trabajando hasta que llegó
la hora del comedor.
Los niños llegaron al comedor, se sentaron en su
correspondiente sitio y se dispusieron a comer.
Acabado el comedor, nos fuimos a casa cansadísimos,
o yo al menos lo estaba.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 13
La mañana del miércoles
comenzaba con una reunión de ciclo. En las reuniones de ciclo siempre se tratan
diversos aspectos, y la temática de hoy era hacer unos folletos que tratasen
sobre la comunicación en la familia. Para tener una buena educación, es preciso
que padres y profesores colaboren, debido a que si pretendemos conseguir una
educación fructífera para nuestros niños, tenemos que educar en conjunto. La
educación no depende sólo de profesores y del colegio, sino del conjunto y la
relación padres-profesores. El objetivo era conseguir que los padres ayuden a
los niños en todo lo que puedan para poder conseguir mayores logros, y sobre
todo, fomentar la comunicación en casa. Por otro lado, también se abordó la
cuestión de los juguetes. En este colegio, para reyes todos y cada uno de los
niños del mismo, recibe un regalo, dentro de una pequeña lista que ellos pueden
elegir, ya que son muchos niños y las cosas, económicamente, no están muy bien.
También planteamos la cuestión de traer juguetes viejos para nosotros
o simplemente, que ya no utilizamos, pero ese tema es muy delicado
debido a que hay familias que si que te lo agradecen pero otras, se lo toman
como una ofensa personal, como si no tuvieran ellos dinero para poder
comprarlos. En fin, un desastre, si haces porque haces y si no, porque
no...
En lo que hicimos mucho
hincapié fue en volver a repartir los folletos de la higiene. Es
sorprendente como algunos de los padres de los niños pueden tener a sus
hijos tan desaliñados y preocuparse tan poco por su higiene, es increíble pero
cierto.
Otra cuestión que se trató fue acerca del corto de
la ONCE. Todos los años, el colegio Cuidad de Toledo realiza algún proyecto
relacionado esta asociación, por lo tanto debían de pensar quiénes iban a salir
en el corto ya que no estaba permitido que aparecieran más de 3 niños por corto
y la duración no debía exceder los 60 segundos, aunque podían hacer todos los
cortos que ellos deseasen.
Para finalizar la reunión, también comentaron algo
acerca de las actuaciones de navidad, debido a que la fecha se iba acercando y
debían ir concretando ya lo que se iba a realizar.
Concluida la reunión, nos fuimos a clase donde
estuvimos trabajando un poquito de lectura. Algunos de los alumnos tienen mucha
soltura y fluidez, mientras otros presentan grandes dificultades.
La clase de jardinería llegaba y los chicos se
dispusieron a hacer las actividades correspondientes como ir a por el cartón y
llevarlo a su correspondiente contenedor para reciclarlo, regar las plantas,
dar de comer a los animales… Una vez que terminaron todas estas tareas,
salieron al recreo al recreo.
Como siempre los niños jugaban al fútbol,
baloncesto, corrían y disfrutaban. Me acerqué a la pista de fútbol porque
escuché voces y me asusté. Entonces vi como el chico que hace de árbitro le
había sacado una tarjeta roja a otro niño por haber hecho una falta al otro
compañero. La reacción que tuvo el afectado ante la sanción fue ponerse a dar
voces, diciendo que era un desgraciado, que no valía para nada y se fue
corriendo y llorando. Yo salí detrás de él, pero uno de los profesores me dijo
que era mejor que le dejara solo para que se calmase.
Llegó la hora del comedor y me puse al lado de mis
alumnos, como siempre cuando de repente entró el chico del enfado, el cual se
dirigió hacia mí y me pidió perdón por su mala conducta. Yo le dije que le
perdonaba pero que no me gustaba verlo así y me prometió que nunca más lo
volvería a hacer.
martes, 20 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 12
El martes comenzaba con la clase de jardinería, en la que los niños tuvieron que hacer un dibujo sobre lo que más les había gustado de la excursión que tuvieron el día anterior en el vivero.
Una vez que terminaron el dibujo, fuimos a reciclar el cartón, como hacemos habitualmente y a dar de comer a los animales.
Cuando terminamos, me fui a ensayar con mis chicos del baile, ya que estamos preparando una actuación para navidad, algo que es un reto personal, pero que estoy segura que vamos a ser capaces de lograr.
Estuvimos un tiempo ensayando y la verdad es que si os digo que salía bien, os miento, pero sabiendo en las condiciones en las que están mis chicos y mi chicas, tuve que sacar paciencia hasta de donde ni yo misma sabría explicar.
Después de estar ensayando nuestro baile, volví a la clase de jardinería y allí estuvimos trabajando de una manera más amena y motivadora debido a que los niños pusieron música y trabajaron.
Llegó la hora del recreo y los niños jugaban, cantaban, bailaban, es decir, lo que suelen hacer habitualmente.
De repente me tocaron en la espalda y me giré, había un chico el cual a duras penas podía andar y me preguntó como me llamaba. Yo le respondí y me dije que fuera con el, que me iba a enseñar una cosa. Nos situamos debajo de la canasta y me dijo que le pasara el balón, que iba a lanzarlo. Con apenas movilidad en una de sus manos, debido a que la otra la tiene paralizada, lanzó el balón a la canasta y consiguió encestarlo. Mis ojos no daban crédito a lo que acababa de ver y yo, pensando que había sido suerte, le di el balón de nuevo para que lo lanzara. Mi asombro fue que de nuevo consiguió meter el balón y volver a dejarme boquiabierta.
Llegó la hora del comedor y los niños comieron bien como siempre, debido a que la comida que había hoy tenía muy buena pinta, como el resto de los días, porque se nota que a parte de ser buenos cocineros lo que están en el centro, los platos que ponen tienen muy buena presencia y para mí, es un infierno porque a estas horas tengo un hambre que creo que voy a morir.
Una vez que terminaron el dibujo, fuimos a reciclar el cartón, como hacemos habitualmente y a dar de comer a los animales.
Cuando terminamos, me fui a ensayar con mis chicos del baile, ya que estamos preparando una actuación para navidad, algo que es un reto personal, pero que estoy segura que vamos a ser capaces de lograr.
Estuvimos un tiempo ensayando y la verdad es que si os digo que salía bien, os miento, pero sabiendo en las condiciones en las que están mis chicos y mi chicas, tuve que sacar paciencia hasta de donde ni yo misma sabría explicar.
Después de estar ensayando nuestro baile, volví a la clase de jardinería y allí estuvimos trabajando de una manera más amena y motivadora debido a que los niños pusieron música y trabajaron.
Llegó la hora del recreo y los niños jugaban, cantaban, bailaban, es decir, lo que suelen hacer habitualmente.
De repente me tocaron en la espalda y me giré, había un chico el cual a duras penas podía andar y me preguntó como me llamaba. Yo le respondí y me dije que fuera con el, que me iba a enseñar una cosa. Nos situamos debajo de la canasta y me dijo que le pasara el balón, que iba a lanzarlo. Con apenas movilidad en una de sus manos, debido a que la otra la tiene paralizada, lanzó el balón a la canasta y consiguió encestarlo. Mis ojos no daban crédito a lo que acababa de ver y yo, pensando que había sido suerte, le di el balón de nuevo para que lo lanzara. Mi asombro fue que de nuevo consiguió meter el balón y volver a dejarme boquiabierta.
Llegó la hora del comedor y los niños comieron bien como siempre, debido a que la comida que había hoy tenía muy buena pinta, como el resto de los días, porque se nota que a parte de ser buenos cocineros lo que están en el centro, los platos que ponen tienen muy buena presencia y para mí, es un infierno porque a estas horas tengo un hambre que creo que voy a morir.
lunes, 19 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 11
Comenzaba una nueva semana, y la ilusión y las ganas de volver al colegio, otra vez más, seguían presentes como cada uno de los días anteriores.
Este lunes iba a ser un día muy práctico y emotivo para los niños, ya que nos íbamos de excursión al vivero "Taxus". Los niños estaban muy contentos y emocionados ya que previamente, en la clase de jardinería, trasplantaron hierbabuena, por lo que poseían diversos conocimientos para la realización de esta actividad.
Cuando llegamos, los encargados y jefes del vivero estaban esperándonos para explicarnos que es lo que teníamos que hacer.
En primer lugar, se estuvieron presentando para en caso de necesitar ayuda, acudir a ellos. A continuación, dividieron el grupo en pequeños grupos para poder trabajar mejor y de una forma más ordenada.
Una vez que se establecieron los grupos, nos fuimos a una de las zonas destinadas a la plantación de árboles y allí, había una caña en la cual ponía el árbol que teníamos que plantar.
Para plantar un árbol lo primero que tenemos que hacer es cavar un agujero en el suelo, y para ello, necesitábamos la ayuda de un azadón. Los niños se repartían el trabajo, ya que mientras unos cavaban, otros iban a por el abono o mantillo, otros a por el árbol correspondiente y otros a por una especie de cartón, cuya finalidad era evitar que se comieran el árbol los animales, como por ejemplo los conejos.
Cuando terminamos de plantar los 80 árboles que teníamos previstos, los regamos y paramos a hacer un descanso, ya que nos habían preparado los monitores del vivero un rico almuerzo.
Al finalizar, nos regalaron un jabón natural de aloe vera para llevárnoslo de recuerdo.
La verdad que esta excursión me ha gustado mucho debido a que los niños, a parte de conocer el medio natural y de plantar árboles como la coscoja, la encina y el quejigo, han trabajado juntos, han fomentando el aprendizaje cooperativo, pero sobre todo el aprendizaje significativo debido a que han sido ellos mismos los que han experimentado y han vivido como realmente se plantan árboles.
Que felicidad da llegar a casa y sentirte una persona realizada y ver como tus niños aprenden y disfrutan, pero no solo eso, si no que yo misma disfruto y aprendo con ellos y de ellos.
viernes, 16 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 10
El décimo día de prácticas ya había llegado y sinceramente,
parecía como si las hubiera empezado ayer...
Nuestro día de hoy estaba repleto de actividades que
realizar y sobre todo de cosas nuevas que aprender y que descubrir. La
actividad que teníamos que llevar a cabo era un pequeña ruta por Toledo, lo que
suponía un poco de ajetreo debido a que teníamos que coger
el autobús urbano y era un poco lioso con tantos niños y tanta gente
para arriba y para abajo.
La ruta comenzaba en la plaza del ayuntamiento de Toledo,
en la cual un guía estaba esperándonos para indicarnos el itinerario que
debíamos seguir.
Estuvimos paseando por algunas de las calles de Toledo y
nos estuvieron explicando un poco la historia de por qué esa calle se llamaba
así. Tal es el caso de la "Calle del Toro", sobre la cual existe la
falsa creencia de que como esta calle tiene un ancho de 87cm, en épocas pasadas
un toro se quedó en ella atascado , debido a que antes las corridas de toros se
hacían en Zocodover. Pero la realidad del nombre proviene de un médico muy
importante de la época, cuyo apellido era Del Toro y de ahí que la calle se llame
así.
También nos estuvieron explicando el origen de algunas
expresiones que hoy conocemos con un significado distinto al que
realmente tienen como son, por ejemplo, "se te ve el plumero". Esta
expresión hace referencia se remonta a la época de las Cortes de
Cádiz de 1812, en la que se reconoció y reguló a las milicias nacionales,
una fuerza compuesta por voluntarios dispuestos a defender los ideales
progresistas.
La Milicia Nacional se dividía en los cuerpos de
infantería, caballería y artillería, teniendo cada uno de ellos su propio
uniforme y cuyo gorro militar estaba coronado con un curioso y llamativo
penacho de plumas. Este penacho de plumas destacaba en la lejanía,
pudiéndose distinguir y saber a qué bando y cuerpo pertenecían sus portadores,
y de ahí la expresión "se te ve el plumero".
Otra expresión muy curiosa es
"vete a hacer puñetas" que hoy en día, lo utilizamos para mostrar
desacuerdo con las opiniones de otros o simplemente para perder de vista a
aquellos que nos están molestando. Las puñetas son los encajes que llevan
algunas prendas en las mangas. En la actualidad las podemos encontrar en las
togas de los juristas, en las túnicas de los sacerdotes al realizar los oficios
o en los atuendos de algunos cargos universitarios. Debido al tiempo que se
tardaban en realizar, mandar a alguien a hacer puñetas se ha convertido en una
manera para desear que alguien estuviera largamente ausente para evitar tenerlo
en nuestra presencia.
Después de pasear por las calles de Toledo, fuimos a las
termas romanas pertenecientes al s.I-II d.c. Estuvimos contemplando las termas
y viendo como eran.
Finalizada la visita de las termas, fuimos al círculo del
arte y estuvimos viendo las exposiciones que allí había y los niños las
contemplaron , incluso algunos de ellos, se subieron a un pequeño escenario que
hay allí, debido a que es como una especie de bar, a partir de un horario que
hay establecido.
Para finalizar, fuimos al Museo de los concilios
y de la cultura visigoda y observamos los tipos de columnas que habían, los
capiteles, las diversas obras que había y los niños mostraban gran interés
incluso preguntaban acerca de las esculturas que allí se encontraban.
Acabada la ruta turística, volvimos al colegio muy cansados
y con ganas de empezar nuestro fin de semana
jueves, 15 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 9
El jueves comenzaba con una reunión de C.C.P en la que estaban reunidos el director, los jefes de estudios y algunos profesores. El fin de esta reunión era abordar temas referentes a las excursiones, como por ejemplo, costear gastos entre todos, la organización para hacerlas más fructíferas, ir fijando fechas para próximas excursiones; lo que viene siendo organizar todo al detalle. Pero el tema que más presente estuvo fue lo sucedido el día anterior. Estuvieron hablando de la forma más adecuada para resolver esas situaciones tan complicadas, evitando huir de los problemas y actuando ya no solo de la forma más rápida posible, sino de la mejor forma. Finalizada la reunión, me fui a recoger a mis niños, que hoy nos esperaba un día de piscina.
Estuvimos cogiendo nuestras cosas para ir a la piscina, debido a que teníamos que asegurarnos que todos los niños llevaran el gorro, las chanclas y la toalla. Revisadas todas esas cosas, fuimos al sitio previsto.
Llegamos a la piscina y estuvimos haciendo un previo calentamiento fuera del agua, para evitar lesiones. Cuando terminamos, nos metimos en la piscina. Algunos de los niños no tenían problema alguno y para ellos no suponía ningún esfuerzo, pero para otros, no os imagináis lo que tuvimos que hacer para que se metieran aunque solo fueran los pies. El caso de una niña es tremendo, conseguimos que se metiera en el agua pero se tiró todo el rato, TODO, llorando sin parar, me estaba dando un pena alucinante. El caso de otro chico es que, después de sudor y lágrimas conseguimos que se metiera pero sinceramente, lo paso francamente mal y desde mi punto de vista, no se yo si va a perder el pánico que tiene al agua, pero por intentarlo, no perdemos nada.
El resto de alumnos que estaban en la piscina hacían carreras entre ellos, nadaban como buenamente podían o bien ellos solos, o ayudados por los denominados "churros" para poco a poco ir soltándose y poder nadar ellos solos.
También estuvimos enseñando a los más mayores y más capacitados a tirarse de cabeza y a pesar de los golpes que se daban contra el agua en la tripa, lograron más o menos, hacerlo bien.
Cuando llegó la hora de volver al colegio, nos duchamos y nos cambiamos y volvimos a reponer fuerzas.
Los chicos estaban hambrientos debido a que habían trabajado mucho y como todos sabemos, el agua da muchísima hambre por lo que comieron muy bien como siempre, y volvimos a clase.
Tanto alumnos como nosotras, la tutora y yo estábamos super cansados y después de comer hicimos un pequeño descanso y nos fuimos.
Aquí acababa un jueves agotador pero lleno de muchos momentos de risa y de alegría y una vez más, me demostraron la superación que pueden llegar a tener estos muchachos.
Llegamos a la piscina y estuvimos haciendo un previo calentamiento fuera del agua, para evitar lesiones. Cuando terminamos, nos metimos en la piscina. Algunos de los niños no tenían problema alguno y para ellos no suponía ningún esfuerzo, pero para otros, no os imagináis lo que tuvimos que hacer para que se metieran aunque solo fueran los pies. El caso de una niña es tremendo, conseguimos que se metiera en el agua pero se tiró todo el rato, TODO, llorando sin parar, me estaba dando un pena alucinante. El caso de otro chico es que, después de sudor y lágrimas conseguimos que se metiera pero sinceramente, lo paso francamente mal y desde mi punto de vista, no se yo si va a perder el pánico que tiene al agua, pero por intentarlo, no perdemos nada.
El resto de alumnos que estaban en la piscina hacían carreras entre ellos, nadaban como buenamente podían o bien ellos solos, o ayudados por los denominados "churros" para poco a poco ir soltándose y poder nadar ellos solos.
También estuvimos enseñando a los más mayores y más capacitados a tirarse de cabeza y a pesar de los golpes que se daban contra el agua en la tripa, lograron más o menos, hacerlo bien.
Cuando llegó la hora de volver al colegio, nos duchamos y nos cambiamos y volvimos a reponer fuerzas.
Los chicos estaban hambrientos debido a que habían trabajado mucho y como todos sabemos, el agua da muchísima hambre por lo que comieron muy bien como siempre, y volvimos a clase.
Tanto alumnos como nosotras, la tutora y yo estábamos super cansados y después de comer hicimos un pequeño descanso y nos fuimos.
Aquí acababa un jueves agotador pero lleno de muchos momentos de risa y de alegría y una vez más, me demostraron la superación que pueden llegar a tener estos muchachos.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 8
Comenzábamos el miércoles por la mañana, un día que aparentemente, parecía tranquilo debido a que la mayoría de los niños no iban a venir a clase, a causa de la huelga. Mi profesora me estuvo contando que en otras ocasiones en las que había habido huelga, los piquetes habían apedreado los autobuses, rompiéndoles los cristales e incluso, hiriendo a los alumnos que éstos llevaban.
A mi clase solamente asistieron dos chicos, con los cuales estuvimos haciendo manualidades para evitar avanzar y dejar al resto atrás. Después de estar trabajando y hablando, llegó la hora del recreo.
Como todos los recreos, los niños estaban jugando al fútbol correteando por las pistas, etc. Todo estaba bien cuando de repente dos niños se empezaron a pelear, no sé por qué motivo, el caso es que se estaban dando de lo lindo. El pánico que se generó fue tremendo. El resto de niños se empezaron a alborotar, a poner nerviosos, a gritar, llorar, un descontrol; por otra parte, los profesores que estaban en el recreo no daban a basto para separar a los alumnos, que seguían peleándose.
Cuando consiguieron separarlos, los dos estaban muy nerviosos, pero uno de ellos sufrió un ataque y faltaban manos para sujetarle. Entonces una de las profesoras que allí estaba fue a buscar ayuda. Cuando consiguieron hacerse con él, vino la ambulancia y la policía y se lo llevaron.
Al final el recreo, aún con el susto en el cuerpo, fuimos al comedor y al finalizar este a casa.
Acababa así un día que debería de haber sido tranquilo, pero resulto ser todo lo contrario.
martes, 13 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 7
Era mi segundo martes en el colegio, y la mañana empezaba con una reunión para ver que propuestas hacíamos para navidad. Después de estar proponiendo y debatiendo sobre las posibles opciones, finalizamos y fuimos a clase.
Como cada mañana, el encargado de la clase pone la fecha en la pizarra y hacemos un repaso sobre los meses del año y los días de la semana. Hay un niño que aún no se sabe los días de la semana y para ello, le llevé una canción con los días de la semana y así pudiera aprenderlos de una forma más divertida, amena y motivadora que el resto de metodologías hasta ahora empleadas.
Después de este breve repaso, seguimos trabajando con matemáticas y lengua como todos los días.
En la hora de jardinería, estuvimos dando de comer a los animales que hay en el colegio, reciclando cartones y trasplantando hierbabuena. Para los chicos fue algo novedoso debido a que no conocían esa planta y nunca habían trasplantado ningún árbol con lo cual trabajaron de un modo adecuado y pusieron gran interés en esta práctica. Utilizaron materiales novedosos para ellos y aprendieron conocimientos que les serían útiles para su próxima excursión al vivero, en el que tendrían que plantar árboles, por lo cual era necesario que conocieran estas técnicas.
Por otro lado, en la clase hay un chico que no es que sea la oveja negra ni mucho, pero influencia negativamente a otro niño, debido a que éste tiene un conocimiento superior y tiene más estrategias cognitivas para "manipular" al otro niño, el cual es muy influenciable. Como estaba contando, todos estaban trasplantando excepto ellos dos que estaban con el ordenador. Yo fui hacia donde estaban ellos para decirlos que se vinieran a trabajar y todavía sigo alucinando con lo que vi en ese momento. Estos niños estaban viendo vídeos pornográficos. Imaginaros mi cara ante tremenda situación, que reconozco, que no supe como actuar. Al finalizar la clase, mantuve una charla con ellos y me contaron que les salió por equivocación y que no se volvería a repetir. Me quedé en un profundo estado de shock.
Llegaba la hora del recreo y no había ninguna novedad. Como habitualmente, los niños jugaban al fútbol, añ baloncesto, jugaban, cantaban, es decir, el pan de todos los días.
Al finalizar el recreo, fuimos al comedor en el que los niños mostraron nuevamente su autonomía. Cuando acabaron de comer, se lavaron los dientes, recogimos las cosas y nos fuimos para casa.
lunes, 12 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 6
Llegaba de nuevo el lunes por la mañana. Mi ilusión y mis ganas de volver al cole estaban presentes, otro día más.
El día comenzaba con una reunión, en la que nos explicaron algunas cosas sobre la escolarización de los alumnos, como iba el sistema de evaluación, nos mostraron algunos PTI (plan de trabajo individualizado) y nos informaron sobre como los niños pasan de un curso a otro.
Llegaba la hora de ir a clase. Empezamos por poner la fecha en la pizarra, y hacer un breve repaso de lo que aprendieron el último día. Después, los niños empezaron a contar lo que habían echo este fin de semana. Algunos de los niños contaban que se lo habían pasado muy bien, que habían estado con sus amigos y que habían salido a jugar, sin embargo, otro de los niños dijo que él había estado todo el fin de semana en casa sin salir, porque no tiene amigos. Fue algo realmente duro oírle decir eso y tremenda fue también la sensación de pena que sentí.
Volviendo al trabajo, estuvimos haciendo repaso de matemáticas, lengua y practicando la lectura. Realizamos también un a actividad en la que los niños tenían que colocar el nombre debajo del dibujo correspondiente, para así aprender no solo a leer, sino a relacionar significado con significante.
Mientras estábamos en clase, los chicos de la clase de al lado entraron preguntando por mí, para hacerme una entrevista para el periódico del colegio. Los estuve ayudando a redactar, aunque la verdad es que necesitaban poca ayuda, y finalmente quedó muy bien.
Llegó la hora del recreo, y de nuevo volvía a ver a mis pequeños, los que nada más entrar, vinieron hacia mi y me colmaron de besos y abrazos, lo que hace sentirte una persona especial.
En el recreo, estuvimos cantando y bailando, demostrando al mundo lo felices que somos.
Llegó la hora de comer y los niños, como cada día, se sentaron en su correspondiente sitio y se pusieron a comer.
Como se habían portado bien, los dejamos un poco de descanso, mientras la profesora y yo pensábamos las actividades que realizaríamos al día siguiente.
Acaba aquí un lunes que había empezado con mucha energía y vitalidad.
viernes, 9 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 5
Llegaba el viernes, un día ser que suele muy ansiado por todos, porque acaba la semana y podemos descansar, pero si os te digo la verdad,( pensaba que nunca podrían salir estas palabras de mi boca) no quería que se acabara la semana.
Empezábamos así con un viernes en el que las matemáticas y la lectura volvían a la carga. Esta semana hemos estado trabajando sobre todo estas materias, ya que son las que más dificultades les suponen.
Mientras trabajábamos, llamaron a la puerta. Era una chica, la cual cumplía años y quería invitarnos a su fiesta, de tal modo que cuando terminamos de trabajar, allí fuimos.
Los cumpleaños de los alumnos se celebran en una sala denominada "Sala de usos múltiples" y allí hay comida para todos, de tipo sándwiches, aperitivos y bebidas. Algo que me pareció muy curioso fue que la Coca-Cola que ellos beben es sin cafeína, para evitar que se estimulen y se pongan nerviosos.
El cumpleaños fue una pasada, los niños cantaban, bailaban, reían, jugaban, en fin, disfrutaban al máximo, pero no solo ellos, yo también al verlos tan felices.
Llegó la hora del recreo y mi curiosidad por conocer ese centro más a fondo avanzaba. Nosotros, los que estamos de prácticas, tenemos 20 minutos de descanso y otros 20 para cuidar el recreo. Para mi ese día no hubo descanso. Pedí permiso a los profesores del recreo en el que están los niños autistas, para poder pasar y allí descubrí algo sorprendente. Había numerosos niños y niñas, correteando por allí sin rumbo, alguno que otro subido en un balancín cuya función era moverse de atrás hacia adelante todo el rato. El caso del niño que se comía la tierra tampoco me dejó indiferente. La mayoría de los niños estaban sentados, sin moverse, con la mirada al frente y con el rostro dañado por los golpes que ellos mismos se habían propiciado. Fue algo impactante para mi, pero a la vez muy curiosa y bastante gratificante. Son cosas que ves y te pones a pensar ¿qué se les pasará por la cabeza?, ¿qué sentirán?... muchos interrogantes sin respuesta.
Después de un recreo un tanto peculiar, nos fuimos a la radio. La "radio" consiste en hacer que estamos trasmitiendo, por la megafonía del colegio, un programa de la radio, con diversas secciones y en una de ellas nos hicieron una breve entrevista, a algunos de mis compañeros y a mi, y la verdad que yo disfruté aún más que ellos.
Para acabar el día, volvimos a clase, y como ya estamos en fechas muy próximas a la navidad, la profesora preguntó que qué pedirían para reyes. El colegio tiene pensado en hacerles a los niños algún regalo y así, poderlos ver sonreír, una vez más.
Aquí acaba mi primera semana de prácticas, en la que he aprendido muchísimo y además, con muchas sonrisas y buenas emociones y sentimientos.
Empezábamos así con un viernes en el que las matemáticas y la lectura volvían a la carga. Esta semana hemos estado trabajando sobre todo estas materias, ya que son las que más dificultades les suponen.
Mientras trabajábamos, llamaron a la puerta. Era una chica, la cual cumplía años y quería invitarnos a su fiesta, de tal modo que cuando terminamos de trabajar, allí fuimos.
Los cumpleaños de los alumnos se celebran en una sala denominada "Sala de usos múltiples" y allí hay comida para todos, de tipo sándwiches, aperitivos y bebidas. Algo que me pareció muy curioso fue que la Coca-Cola que ellos beben es sin cafeína, para evitar que se estimulen y se pongan nerviosos.
El cumpleaños fue una pasada, los niños cantaban, bailaban, reían, jugaban, en fin, disfrutaban al máximo, pero no solo ellos, yo también al verlos tan felices.
Llegó la hora del recreo y mi curiosidad por conocer ese centro más a fondo avanzaba. Nosotros, los que estamos de prácticas, tenemos 20 minutos de descanso y otros 20 para cuidar el recreo. Para mi ese día no hubo descanso. Pedí permiso a los profesores del recreo en el que están los niños autistas, para poder pasar y allí descubrí algo sorprendente. Había numerosos niños y niñas, correteando por allí sin rumbo, alguno que otro subido en un balancín cuya función era moverse de atrás hacia adelante todo el rato. El caso del niño que se comía la tierra tampoco me dejó indiferente. La mayoría de los niños estaban sentados, sin moverse, con la mirada al frente y con el rostro dañado por los golpes que ellos mismos se habían propiciado. Fue algo impactante para mi, pero a la vez muy curiosa y bastante gratificante. Son cosas que ves y te pones a pensar ¿qué se les pasará por la cabeza?, ¿qué sentirán?... muchos interrogantes sin respuesta.
Después de un recreo un tanto peculiar, nos fuimos a la radio. La "radio" consiste en hacer que estamos trasmitiendo, por la megafonía del colegio, un programa de la radio, con diversas secciones y en una de ellas nos hicieron una breve entrevista, a algunos de mis compañeros y a mi, y la verdad que yo disfruté aún más que ellos.
Para acabar el día, volvimos a clase, y como ya estamos en fechas muy próximas a la navidad, la profesora preguntó que qué pedirían para reyes. El colegio tiene pensado en hacerles a los niños algún regalo y así, poderlos ver sonreír, una vez más.
Aquí acaba mi primera semana de prácticas, en la que he aprendido muchísimo y además, con muchas sonrisas y buenas emociones y sentimientos.
jueves, 8 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 4
La mañana del jueves comenzaba con una reunión cuyo objetivo era buscar ideas para llevar a cabo el proyecto de navidad. Cuando acabamos, nos fuimos a clase para empezar un nuevo día de trabajo.
Nuestro día de trabajo comenzaba haciendo un breve resumen de lo que aprendimos el día anterior, y la verdad que estábamos muy orgullosas, tanto la tutora como yo, debido a que los niños habían realizado todas las tareas y habían estudiado.
El tema de la familia nos permitió descubrir algunos problemas que atormentaban a nuestros niños. Un niño comentó que sus padres estaban separados y que el no veía a su padre porque éste se desentendió de él. Tremendas fueron las palabras de este alumno pero aún peor fueron las que os voy a contar a continuación. Otro alumno empezó a relatar que había gente muy mala que hace daño a otras personas y que pegan a las mujeres, y eso despertó en mi cierta curiosidad ,debido a que me llevó a pensar sí en su casa cabría la posibilidad de que él hubiera visto alguna agresión por parte de su padre hacia su madre o incluso hacia él. Con la mosca detrás de la oreja, dejamos ese tema y pasamos a trabajar con las mates. Yo me puse a trabajar con los alumnos que más dificultades tenían. Como lo que estábamos estudiando eran las sumas, pensé en coger objetos físicos, para que ellos los pudieran manipular y así ser conscientes de por qué ese era el resultado y la verdad que los resultados fueron sorprendentes, debido a que los niños al manipular con los objetos, entendían mejor porque eso era así.
Después de estar trabajando un poquito las mates, llegó la hora de Educación Física. Nos fuimos al gimnasio y previamente estuvimos estirando para evitar lesiones y nos pusimos a trabajar. Lo que estuvimos trabajando fue el equilibrio. Primero nos pusimos a pata coja y después, pasamos por encima de un banco. Después de pasar por el banco, la profesora les dijo a los niños que pensaran en otras formas diversas de pasar el banco y así los hicimos. Algunos de los niños pasaban ellos solos, mientras otros sino sujetaban a nosotras, no pasaban porque les daba miedo. Finalizada la clase, salimos al recreo.
Como estaba lloviendo, estuvimos con los niños en el porche, y si los demás días teníamos que estar atentos a ellos al 100%, hoy teníamos que estar al 200% para evitar que salieran y se mojaran, procurando que no nos dieran ni con la pelota de baloncesto, ni con el balón de fútbol. En fin, estábamos ojo avizor. Fortuitamente, no ocurrió nada, excepto algún pequeño balonazo que otro.
Al acabar el recreo, nos fuimos a la biblioteca y allí, la profesora les estuvo leyendo un cuento y al finalizar, los niños tuvieron que coger un libro para leerlo en casa y así practicar la lectura.
Finalizada la hora de lectura, mi tutora y yo nos fuimos a la reunión del periódico, debido a que el colegio tiene un periódico propio, elaborado por alumnos con ayuda de los profesores. Se fijaron los puntos que se iban a tratar y se los repartieron entre los alumnos.
Así finalizaba un jueves un tanto especial, no por nada en concreto, sino porque estar rodeada de niños que son estupendos y siempre saben como alegrarte y sacarte una sonrisa de oreja a oreja es lo mejor que le puede pasar a cualquier profesor.
Como estaba lloviendo, estuvimos con los niños en el porche, y si los demás días teníamos que estar atentos a ellos al 100%, hoy teníamos que estar al 200% para evitar que salieran y se mojaran, procurando que no nos dieran ni con la pelota de baloncesto, ni con el balón de fútbol. En fin, estábamos ojo avizor. Fortuitamente, no ocurrió nada, excepto algún pequeño balonazo que otro.
Al acabar el recreo, nos fuimos a la biblioteca y allí, la profesora les estuvo leyendo un cuento y al finalizar, los niños tuvieron que coger un libro para leerlo en casa y así practicar la lectura.
Finalizada la hora de lectura, mi tutora y yo nos fuimos a la reunión del periódico, debido a que el colegio tiene un periódico propio, elaborado por alumnos con ayuda de los profesores. Se fijaron los puntos que se iban a tratar y se los repartieron entre los alumnos.
Así finalizaba un jueves un tanto especial, no por nada en concreto, sino porque estar rodeada de niños que son estupendos y siempre saben como alegrarte y sacarte una sonrisa de oreja a oreja es lo mejor que le puede pasar a cualquier profesor.
PRÁCTICAS: DÍA 3
¿Habéis tenido alguna vez la sensación de levantaros con ganas de trabajar? Pues creerme que por muy raro que parezca, yo estaba deseando de ir de nuevo al colegio a trabajar con mis niños.
La mañana del miércoles empezaba con una reunión del ciclo, en la cual plantaron la posibilidad de llevar a los niños de excursión, para que conocieran el entorno natural. Los sitios que se acordaron fueron el vivero "Taxus" ya que los árboles que los niños plantan son proporcionados por la administración y cuyo coste es gratuito. Otra propuesta fue ir al Borril.
La verdad es que sacar a los chicos de este ciclo de excursión no supone mucha molestia debido a que no necesitan muchos profesores de apoyo, debido a que ellos tienen autonomía suficiente.
Sin embargo, tenemos el caso de un chico que tiene un alto nivel de ceguera y hay que buscar actividades para que desarrolle su autonomía, como por ejemplo, que ande solo y que se relacione con los demás.
También llegamos al acuerdo de llevar a los chicos a un centro comercial para que todos los niños (incluidos deficientes motóricos) puedan disfrutar de la salida. Por otro lado, lo que también queremos conseguir es que fomenten la autonomía en casa, ayudando a poner la mesa, haciendo la cama, que aprendan a abrocharse los zapatos, etc. En el colegio, tienen un aula de lavandería en el que enseñan a los niños a poner la lavadora, a planchar y a doblar la ropa entre otras cosas, para así fomentar esta autonomía que tanto se desea conseguir.
Otros aspectos a los que también le dieron gran importancia es a la educación vial, al castigo por traer móvil, ya que en varias ocasiones se han producido hurtos, a los recreos en los que hay lluvia, debido a que la gente llega tarde, hay niños que se ponen debajo de los canalones y se mojan aposta, acordamos meter más clases en el gimnasio y con la supervisión de más profesores. Para finalizar, también pensamos en ayudar a las familias que tienen problemas económicos y no pueden permitirse necesidades básicas como comer, pero eso supone un gran problema porque las familias se lo puedan tomar a la defensiva.
Después de esta reunión, mi tutora y yo nos fuimos a apoyo con los niños que tienen deficiencia motórica. Debo reconocer que me impacto muchísimo esa clase, sobre todo con el caso de dos niños. La profesora me contó que el niño que estaba en esa clase, sufrió una meningitis que desencadenó en parálisis cerebral. Pero si eso os parece sorprendente, lo que os voy a contar ahora me dejó sin palabras. En esa misma clase, estaba una chica, la cual tenía ciertos problemas pero era capaz de ponerse de pie, de comer ella sola, de jugar, de hacer puzzles, era capaz de todo, dentro de unas limitaciones. Por desgracias de la vida, esta chica empezó a tener ataques de epilepsia y fue perdiendo todas esas capacidades hasta que finalmente ha quedado en silla de ruedas. La enfermedad que esta chica padece es Síndrome de Lennox y se plantea la posibilidad de que tenga Síndrome de Soto. Cuando la profesora terminó de contarme eso, sentí una angustia tremenda, y sinceramente, ganas de llorar.
En la sala de estimulación, trabajan con estos niños a través de estímulos visuales y auditivos, ya que ponen música relajante y utilizan numerosas luces y colores para crear un ambienta cálido y acogedor. La fisioterapeuta los da masajes, hace estiramientos con ellos y los pone en un bipedestador para poco a poco lograr que consigan levantarse ellos solos, como ya ha sucedido en uno de los casos. También utilizan un colchón de aire caliente para relajar los músculos de los niños. Otro problema que tienen estos niños, es que no controlan los esfínteres, y se hacen sus necesidades encima.
Llegó la hora del recreo, uno de los mejores momentos del día, en el que todos, tanto profesores como alumnos, disfrutamos como niños viéndolos tan felices. Me encontraba en la pista, controlando como jugaban al fútbol, cuando de repente vi que unos niños se estaban peleando. Me faltó el tiempo para salir corriendo a separarlos aunque las piernas me temblaban y no sé ni como pude correr. De repente apareció un profesor y gritando me dijo que me apartará de ahí que estaba descontrolada y que me podía agredir. Fue dicho y hecho, cuando el profesor llegó, la chica le mordió, le insultó e incluso llegó a arañarle de tal modo que le hizo sangrar. Estuvimos allí un rato con ella hasta que conseguimos calmarla y al finalizar el recreo me la llevé a clase. Ella tiene hiperactividad y cuando se pone nerviosa, no es capaz de controlarse, pero después de estar hablando con ella, la hice recapacitar y fuimos a buscar al chico al que agredió y al profesor, a los cuales pidió perdón y nos volvimos a clase. La consecuencia de este acontecimiento es estar castigada una semana sin jugar al fútbol.
Una vez que quedo todo zanjado, nos fuimos a nuestra clase, a trabajar. La temática de hoy era la familia y la estudiamos a través de la obra de "Las Meninas" de Velázquez, ya que en esta obra aparece la familia real y nos sirve para nuestro proyecto "Viajamos por Europa". Después, mandamos a los niños que dibujaran a sus familias y que nos dijeran como se llamaban.
Una vez realizado el trabajo, llegó la hora de comer, una de las horas, junto con el recreo, más ansiadas por los niños. Después de comer se asearon y estuvimos descansando unos minutos hasta que llegó la hora de volver a casa.
Terminaba así un miércoles maravilloso con tantas emociones y sentimientos y con el primer susto de las prácticas, a pesar que sólo llevaba en el colegio 3 días.
martes, 6 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 2
Comenzaba otro día, mi motivación e ilusión volvían a estar presentes.
La mañana comenzaba con una reunión del curso de formación, y la temática del día era el proyecto de navidad. En este proyecto, cada ciclo tiene un trabajo asignado en el que los alumnos lo tienen que llevar a cabo, aunque también puede participar el profesorado, para echarles una mano.
Las propuestas planteadas han sido: representaciones musicales que sean fáciles de representar, como por ejemplo, la gallina turuleta. Otra ha sido hacer un mural gigante del portal de Belén, en que pondremos figuras, fotos, realizaremos un paisaje, etc. Y finalmente, la última propuesta ha sido pensar en villancicos y que los niños los interpreten. Una vez acabada la reunión, nos fuimos a clase a trabajar con nuestros pequeños.
Mi tutora y yo nos repartimos el trabajo que teníamos que realizar con los niños, para hacerlo más rápido y atendiendo mejor a sus necesidades y a los problemas y dudas que les pudieran surgir.
Mientras la profesora trabajaba las matemáticas con los alumnos más avanzados, yo practicaba la lectoescritura con el resto de los niños. Hoy tocaba estudiar la letra "T" y para hacerlo más fácil, les escribí en su cuaderno la "T" tanto mayúscula como minúscula con puntos, primero para que ellos la repasaran y luego, para que fijándose de los modelos pudieran hacerlo ellos solos. Una vez que terminaron ese ejercicio, nos pusimos a leer como sonaba la "T" con las vocales.
Llegó la hora del recreo. Cuando llegué, todas esas caritas sonrientes estaban esperándome para volver a pasarlo en grande como el día anterior. Estuvimos cantando, jugando al trenecito, resumiendo, lo pasamos genial. Pero al acabar el recreo, surgió algo francamente desagradable. Una de las chicas que estaba jugando al fútbol en las pistas, sufrió un pequeño ataque de agresividad y nos empezó a amenazar a todos, diciéndonos, literalmente, que nos iba a machacar la cabeza con una piedra. La verdad es que me quedé un poco impactada, pero al instante se le pasó el enfado y nos pidió perdón a todos, demostrando una gran educación y ante todo, respeto hacia los demás.
Pasado este altercado, nos fuimos a la clase de jardinería, y allí estuvimos separando el cartón para reciclarlo y llevarlo a su contendedor correspondiente. A continuación, cogimos el pan duro que nos habían proporcionado las cocineras y fuimos a echárselo a las mascotas del colegio (conejos, palomas, pavo, gallinas). Para finalizar la clase,estuvimos recogiendo piedras para tener el patio limpio y también para evitar que los niños se las tiren o incluso se las metan en la boca. Lo que pretendíamos conseguir con la recogida de piedras era fomentar el trabajo cooperativo para que los niños vieran que sí todos trabajan juntos, pueden hacer más en menos tiempo. Y como todo trabajo que se hace es agotador, tocaba ir a reponer fuerzas.
En el comedor cada niño se sentó en su sitio, se comió su correspondiente comida y nos fuimos a clase, para que cogieran su cepillo y su pasta de dientes y se asearan. Como hacía mal tiempo y su comportamiento había sido correcto, estuvimos jugando los últimos 5 minutos en clase.
Un día más, me iba a casa con la más grande de las sonrisas, y todo gracias a esos pequeños.
La mañana comenzaba con una reunión del curso de formación, y la temática del día era el proyecto de navidad. En este proyecto, cada ciclo tiene un trabajo asignado en el que los alumnos lo tienen que llevar a cabo, aunque también puede participar el profesorado, para echarles una mano.
Las propuestas planteadas han sido: representaciones musicales que sean fáciles de representar, como por ejemplo, la gallina turuleta. Otra ha sido hacer un mural gigante del portal de Belén, en que pondremos figuras, fotos, realizaremos un paisaje, etc. Y finalmente, la última propuesta ha sido pensar en villancicos y que los niños los interpreten. Una vez acabada la reunión, nos fuimos a clase a trabajar con nuestros pequeños.
Mi tutora y yo nos repartimos el trabajo que teníamos que realizar con los niños, para hacerlo más rápido y atendiendo mejor a sus necesidades y a los problemas y dudas que les pudieran surgir.
Mientras la profesora trabajaba las matemáticas con los alumnos más avanzados, yo practicaba la lectoescritura con el resto de los niños. Hoy tocaba estudiar la letra "T" y para hacerlo más fácil, les escribí en su cuaderno la "T" tanto mayúscula como minúscula con puntos, primero para que ellos la repasaran y luego, para que fijándose de los modelos pudieran hacerlo ellos solos. Una vez que terminaron ese ejercicio, nos pusimos a leer como sonaba la "T" con las vocales.
Llegó la hora del recreo. Cuando llegué, todas esas caritas sonrientes estaban esperándome para volver a pasarlo en grande como el día anterior. Estuvimos cantando, jugando al trenecito, resumiendo, lo pasamos genial. Pero al acabar el recreo, surgió algo francamente desagradable. Una de las chicas que estaba jugando al fútbol en las pistas, sufrió un pequeño ataque de agresividad y nos empezó a amenazar a todos, diciéndonos, literalmente, que nos iba a machacar la cabeza con una piedra. La verdad es que me quedé un poco impactada, pero al instante se le pasó el enfado y nos pidió perdón a todos, demostrando una gran educación y ante todo, respeto hacia los demás.
Pasado este altercado, nos fuimos a la clase de jardinería, y allí estuvimos separando el cartón para reciclarlo y llevarlo a su contendedor correspondiente. A continuación, cogimos el pan duro que nos habían proporcionado las cocineras y fuimos a echárselo a las mascotas del colegio (conejos, palomas, pavo, gallinas). Para finalizar la clase,estuvimos recogiendo piedras para tener el patio limpio y también para evitar que los niños se las tiren o incluso se las metan en la boca. Lo que pretendíamos conseguir con la recogida de piedras era fomentar el trabajo cooperativo para que los niños vieran que sí todos trabajan juntos, pueden hacer más en menos tiempo. Y como todo trabajo que se hace es agotador, tocaba ir a reponer fuerzas.
En el comedor cada niño se sentó en su sitio, se comió su correspondiente comida y nos fuimos a clase, para que cogieran su cepillo y su pasta de dientes y se asearan. Como hacía mal tiempo y su comportamiento había sido correcto, estuvimos jugando los últimos 5 minutos en clase.
Un día más, me iba a casa con la más grande de las sonrisas, y todo gracias a esos pequeños.
lunes, 5 de noviembre de 2012
PRÁCTICAS: DÍA 1
Esta misma mañana, al despertar, tenía una sensación distinta al resto de los demás días. Era algo extraño, entre alegría y nervios, entre tensión y emoción, era mi primer día de prácticas.
Cuando llegué al colegio, el resto de mis compañeros y yo entramos en la sala de profesores y estuvimos ahí esperando a que nos asignaran a nuestros tutores correspondientes. Nos dieron la oportunidad de elegir con qué niños queríamos trabajar y una vez que terminamos, fuimos a visitar el colegio.
El colegio tiene un clima acogedor tanto por la decoración que tiene como por las personas que allí se encuentran. Es un colegio grandísimo y tiene una característica especial: es simétrico.
Cada sala está decorada de un color característico, lo cual sirve como guía orientativa a los niños. Tras numerosas explicaciones, consejos, ánimos y apoyos, me fui a la clase que me correspondía.
Al entrar, los nervios se apoderaban de mi, pero fue ver esas caritas, y sentir una sensación, que no se puede describir con palabras.
Mi aula de prácticas se compone de 7 alumnos, (uno de ellos pertenece a "combinada", es decir, recibe clases tanto en el centro específico, como en centros ordinarios) los cuales tienen edades comprendidas entre 16 y 19 años. Dos de los alumnos, tienen Síndrome de Down, otro padece una hiperactividad importante y el resto sufren TGD ( trastorno general del desarrollo).
Hemos estado trabajando un proyecto denominado "Viajamos por Europa" que consiste en llevar un cuadro del museo del Prado de Madrid al resto del mundo. La ruta de esta semana es de Madrid a París y desde allí a Londres, con la finalidad que conozcan algunas obras de arte y los países y capitales del mundo.
Después de trabajar con los niños este proyecto, pasamos a la asignatura de matemáticas, en la que algunos de los niños trabajan las restas con llevadas y otros, practican las tablas de multiplicar. Por otro lado, también llevamos a cabo ejercicios para fomentar la lecto-escritura, ya que algunos de los niños tienen ciertas dificultades en este aspecto.
A continuación, mi tutora y yo fuimos a una clase de deficientes motores, para ejercer de apoyo. Cuando llegué a esa clase, he de reconocer que me sorprendí muchísmo, no solo por la situación en la que estaban esos niños, si no por la cantidad de ejercicios que tenían para tratar con ellos. Ninguno de los niños habla, pero todos ellos te entienden. Para trabajar con ellos, utilizamos vídeos y juegos en los que aparezca música con diferentes ritmos y entonaciones para captar su atención; al igual pasa con las imágenes, se utilizan las más coloridas para que respondan mejor a los estímulos que se les presentan, y respondan a éstos.
Una vez que terminamos con los deficientes motóricos, salimos al recreo a controlar a nuestros pequeños.
Indescriptible es lo que viví. Llegué allí y la mayoría de los niños se acercaron a mí, me preguntaron que sí era una nueva "profe", me estuvieron preguntando mi nombre, ellos me decían el suyo y nos pusimos a jugar. Fue el mejor momento de mi vida, estuve todo el tiempo rodeada de niños adorables, encantadores, que estaban pendientes de mi, dándome tanto cariño sin apenas conocerme de nada, y eso fue lo que más me llenó como persona, recibir más de lo que incluso yo les había dado.
Al finalizar el recreo, fuimos a sustituir a una profesora y allí me paso una cosa realmente sorprendente. En esa clase, todos los niños eran Síndrome de Down, excepto uno, el cuál aún no conozco su diagnóstico, que estaba aislado al resto de la clase. Yo cogí y me acerqué a el, le pregunté que qué le pasaba y el me respondió: "Si estoy aquí solo es porque yo ya tengo 18 años, ya no soy un niño y me gusta estar solo, porque reconozco que soy muy seco pero también soy muy responsable". Estuve hablando con él durante un tiempo para ganarme su confianza y vaya que si me la gané. De repente, empezó a acercar su mano hacia mis partes íntimas. Yo cuidadosa y respetuosamente le aparté la mano y me fui a contarle lo que me había pasado a la tutora. Mi tutora me dijo que no me preocupara que no es la primera vez que lo hacía y el motivo por el que su comportamiento era ese, es porque está desarrollando su sexualidad y no puede controlar sus impulsos.
Finalizada la guardia, volvimos a nuestra clase, para llevar a nuestros niños a comer y pude comprobar la autonomía que éstos tenían tanto como para comer, como para recoger la mesa y finalmente lavarse los dientes.
Acabada la comida y lavados los dientes, los dejamos estar los 10 últimos minutos en las pistas, ya que el comportamiento que habían tenido hoy había sido estupendo. Pasado el tiempo, tanto alumnos como docentes cogimos nuestras cosas y nos fuimos para casa.
Aquí acababa un maravilloso día de prácticas junto a unas personas muy especiales.
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