martes, 11 de diciembre de 2012

PRÁCTICAS: DÍA 25

El día de hoy era el adecuado para salir a dar un paseo. En otras entradas anteriores, ya he comentado que la actividad de dar un paseo es obligatoria, para que los niños vean lo que tienen a su alrededor y puedan observar y manipular el entorno que les rodea. Estuvimos paseando por la zona del barrio de Santa María de Benquerencia y de repente se empezó a levantar mucho aire y volvimos a clase, para evitar que los niños se pusieran malitos.
Como todos los días, pusimos el cantajuegos inicial de cada mañana y pusimos el día de la semana que era, el tiempo que hacía, que había para comer... 
De repente, llegó la A.L a la clase y les estuvo contando un cuento sobre la navidad. Al principio empezó a relatarlo sin más, pero de repente, se le ocurrió ponerse un gorro de Papa Noel y una barba y así meterse más en el papel. Cuando se puso los complementos, dos de las niñas que estaban escuchando el cuento, la miraron de una manera distinta, notando que algo había cambiado y gesticularon una pequeña mueca sonriente.Visto lo sucedido, les pusimos el gorro a las alumnas que habían notado el cambio y las situamos en frente de un espejo, para ver cual era su reacción. Una de ellas no se notaba nada raro mientras la otra se miraba en el espejo y se veía que tenía algo en la cabeza y finalmente, levantó la mano y se quitó el gorro, dándose cuenta de que estaba distinta a la primera vez que se había mirado al espejo.
Los ATES llegaron a clase y se llevaron a los niños para cambiarlos y cuando estuvieron cambiados, los llevamos a las cristaleras. 
Ese recreo yo no pude estar con ellos debido a que me tenía que marchar a ensayar con mis compañeros de prácticas la actuación de navidad. 
Al acabar el recreo, llevamos a los niños al comedor y cuando terminamos, volvimos a clase para asearlos y finalmente volver a casa. 

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