Llegaba el viernes, un día ser que suele muy ansiado por todos, porque acaba la semana y podemos descansar, pero si os te digo la verdad,( pensaba que nunca podrían salir estas palabras de mi boca) no quería que se acabara la semana.
Empezábamos así con un viernes en el que las matemáticas y la lectura volvían a la carga. Esta semana hemos estado trabajando sobre todo estas materias, ya que son las que más dificultades les suponen.
Mientras trabajábamos, llamaron a la puerta. Era una chica, la cual cumplía años y quería invitarnos a su fiesta, de tal modo que cuando terminamos de trabajar, allí fuimos.
Los cumpleaños de los alumnos se celebran en una sala denominada "Sala de usos múltiples" y allí hay comida para todos, de tipo sándwiches, aperitivos y bebidas. Algo que me pareció muy curioso fue que la Coca-Cola que ellos beben es sin cafeína, para evitar que se estimulen y se pongan nerviosos.
El cumpleaños fue una pasada, los niños cantaban, bailaban, reían, jugaban, en fin, disfrutaban al máximo, pero no solo ellos, yo también al verlos tan felices.
Llegó la hora del recreo y mi curiosidad por conocer ese centro más a fondo avanzaba. Nosotros, los que estamos de prácticas, tenemos 20 minutos de descanso y otros 20 para cuidar el recreo. Para mi ese día no hubo descanso. Pedí permiso a los profesores del recreo en el que están los niños autistas, para poder pasar y allí descubrí algo sorprendente. Había numerosos niños y niñas, correteando por allí sin rumbo, alguno que otro subido en un balancín cuya función era moverse de atrás hacia adelante todo el rato. El caso del niño que se comía la tierra tampoco me dejó indiferente. La mayoría de los niños estaban sentados, sin moverse, con la mirada al frente y con el rostro dañado por los golpes que ellos mismos se habían propiciado. Fue algo impactante para mi, pero a la vez muy curiosa y bastante gratificante. Son cosas que ves y te pones a pensar ¿qué se les pasará por la cabeza?, ¿qué sentirán?... muchos interrogantes sin respuesta.
Después de un recreo un tanto peculiar, nos fuimos a la radio. La "radio" consiste en hacer que estamos trasmitiendo, por la megafonía del colegio, un programa de la radio, con diversas secciones y en una de ellas nos hicieron una breve entrevista, a algunos de mis compañeros y a mi, y la verdad que yo disfruté aún más que ellos.
Para acabar el día, volvimos a clase, y como ya estamos en fechas muy próximas a la navidad, la profesora preguntó que qué pedirían para reyes. El colegio tiene pensado en hacerles a los niños algún regalo y así, poderlos ver sonreír, una vez más.
Aquí acaba mi primera semana de prácticas, en la que he aprendido muchísimo y además, con muchas sonrisas y buenas emociones y sentimientos.
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